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Lugar: Carreño - Tipo: Tapas

Calle Venancio Álvarez Buylla, 4
Candás – Carreño (Asturias)
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Teléfono: 985870552


Sidrería donde ofrecen picoteo para acompañar la sidra, despuntan las tapas de mar como los calamares, chipirones o el pulpo a la gallega.
En carnes, además del picadillo, la estrella es el cachopo, acompañado por patatas y una cama de jamón serrano y de queso.

11 Opiniones

  1. Hector dice:

    Lo peor…., nadie te atiende al llegar, malos modos…. Nos pusieron la bebida y 1 hora despues todavia no nos habian tomado el pedido ni a nosotros ni a medio restaurante (servían una mesa completa, y hasta que esa mesa no estaba con el postre, al resto no le tomaban la comanda), el camarero parecía bebido y salia constantemente a fumar… Al final una hora larga despues…pedimos la cuenta y ni siquiera eran conscientes de lo que habiamos consumido…. cualquier otro restaurante del pueblo es mejor

  2. emilio dice:

    Simplemente…no vayas a comer aqui,.. los comentarios negativos son ciertos,, si no quieres pasar un mal momento como el que pasamos nosotros elige otro sitio donde comer…

  3. Fernando Perez Cabezas dice:

    Somos de Leon y nos fuimos de escapada a pasar el dia en Asturias, Tierra y gente maravillosa.Decidimos comer en Candas y nos decidimos por la sidreria xigrin, que herror, que desilusion no se me ocurre ningún comentario positivo a su favor.Los sevicios en nuestra mesa estaban a medio poner, la comida de mala calidad y el aspecto general deja mucho que desear.

  4. Luis dice:

    No recomendable. Fuimos a comer un domingo dos personas. Elegimos el menu del día, y 20 minutos después de tomarnos nota vienen y nos dicen que tenemos que modificar lo pedido porque no queda. El primer plato tardó en llegarnos 50 minutos, sin ninguna explicación más. No soy de quejarme mucho en restaurantes, pero es que hay ocasiones que te toman el pelo. Lo siento, pero no lo recomiendo

  5. […] del ambiente veraniego de esta villa asturiana  y antes de abandonar sus calles, entramos en la Sidrería Xigrín, ubicada en la cuesta de la calle Venancio Alvarez Buiya, […]

  6. german dice:

    Aller fuimos a la sidreria el xigrin de candas , el año pasado cenamos alli y muy bien , pero aller una de pulpo a la gallega 12€ la racion escasa y el pulpo sorpresa era “REJO” una de chipirones 9€ algo escasa pero aceptable. No entiendo como de un año a otro se puede bajar asi la calidad y cantidad y luego decir que la jente no sale por la crisis

  7. jose dice:

    Buen sitio para tapar. Tapas y sidra riquísima, y una atención de 10

    100% recomendable

  8. Silvia dice:

    Soy una loca del Xigrín y su rica “sangría de sidra”. Los calamares, patatas al cabrales y sus ensaladas son estupendas.
    En octubre de este año tomamos un cachopo que para 3 personas que éramos fue suficiente, con sus patatas y pimientos. Espectacular. Con ganas de entrar el 2015 y empezarlo tomando un aperitivo allí.
    Cuando nos escapamos a Candás no dudamos en ir allí y a todos nuestros amigos los llevamos a probar aquello de lo que tanto hablamos con orgullo.
    Calidad-precio-cantidad muy adecuados.

  9. Sonia dice:

    Trato excepcional de todos los empleados y comida genial, grandes tapas y al mejor precio. Para nada de acuerdo con el comentario anterior.

  10. jose ramon dice:

    que barato y comodo es desprestigiar soy cliente no habitual de esta sidreria una vez al mes mas o menos y debo decir que los dueños y empleados son todos amables y cordiales. por otra parte se come muy bien relaccion calidad precio o sea que esta señora luisa vea menos peliculas de la guerra de las galaxias. un saludo

  11. Luisa dice:

    Os quiero hablar de mi experiencia en una de las sidrerías de Candas, con desde mi punto de vista demasiada afluencia de gente dadas las circunstancias de la supuesta “sidrería”; una experiencia muy negativa en casi todos los sentidos. El Xigrin es una pequeña sidrería, en el que el famoso mal humor y antipatía de la propietaria, y el siempre conocido y dado a la bronca carácter de su marido ha contagiado a sus empleados, pocos son los que duran más de unas pocas semanas, pero últimamente está comprobado que para “conseguir los favoritismos” de los dueños o “quedar bien con la familia” han decidido unirse a formar parte del “lado oscuro”. Mil y una son las historias que se cuentan de las impertinencias padecidas por unos y otros en esta casa. Por otra parte me parece indignante que una “simple camarera” se sienta con el derecho después de llevar escasos meses trabajando allí, de llamar la atención a una persona que acaba de empezar, muy mala imagen para el negocio, del cual desconozco si los dueños tienen conocimiento, aunque no dudo de ello, particularmente me sentí muy incómoda, cuando delante de la sidrería llena empezó a gritarle y llamarle la atención, si realmente estaba haciendo algo incorrecto, lo suyo seria decírselo y corregirle en privado, no en público, creando mal ambiente entre la clientela.
    Eso ya me incitaba a irme a cenar a otro lugar, aparte del hecho de ver como la camarera que estaba detrás de la barra rellenaba las botellas unas con otro…pero dado que ya habíamos reservado mesa, decidimos quedarnos. Aunque se suele decir que el hombre tropieza siempre dos veces con la misma piedra en mi caso y el de todos mis amigos quedo claro que no será así.
    No sé si por descuido, por prisas, por intentar doblar mesas o por total indiferencia de los dueños, el pan que por desgracia me toco coger tenía un ligero mordisco, con lo cual o tiene ratones o animales varios en la cocina o pertenecían a otra mesa y nos lo volvieron a poner…Respecto a la comida, desastrosa en todos los sentidos, somos incondicionales de las sidrerías y del cachopo y fuimos especialmente a probarlo dado la “fama” que tiene. No puedo describir la cara de asombro que se nos quedo al ver el “mini” cachopo en comparación con los que solemos comer que nos sirvieron, además de estar grasiento hasta el punto que creo que esa noche nos subió el colesterol a toda la mesa. En general ningún plato se merecía ni siquiera un aprobado raso y sinceramente el ver a los dueños y camareros riendo las gracias de la clientela habitual e ignorando al resto de clientes, hizo que se nos indigestase toda la cena.
    No sé si es casualidad o mala suerte, pero esa noche de las 8 personas que fuimos a cenar 3 tuvieron gastroenteritis…Yo por si acaso tengo claro que nunca volveré a poner un pie en ese lugar, y quien quiera seguir mi humilde consejo y disfrutar de una velada en una sidrería con los amigos, unos pocos metros más arriba dispone de unas cuantas, en las cuales se respira mucho mejor ambiente, se come infinitamente mejor, y el precio es igual o incluso un poco mas barato.

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